domingo, 26 de febrero de 2012

¡HASTA EL FINAL! (Atl.Madrid 1-2 FC Barcelona)




El Barça no se dejó amedrentar por el agónico triunfo del Real Madrid unas horas antes en Vallecas (0-1). La visita al Calderón era clave. No ganar significaba decir, de forma definitiva, adiós al campeonato y dejárselo en bandeja a los de José Mourinho. Y los de Guardiola cumplieron. La Liga sigue difícil, mucho. Tanto que el propio Pep -tal vez con segundas- dice darla por perdida. Pero, como reza el dicho, mientras hay vida hay esperanza. Y a eso hay que aferrarse, a pesar de que los 10 puntos de ventaja del líder -y tantísimas decisiones arbitrales- induzcan a pensar lo contrario.

La primera parte de los azulgranas fue impecable. El Atlético planteó el duelo fiel al libro de estilo de Diego Pablo Simeone. Encerrado atrás, renunciando al balón, no dejando espacios y recurriendo a la dureza con excesiva frecuencia. Pero esos argumentos no suelen bastar cuando enfrente tienes a hombres como Xavi, Iniesta o Leo Messi. Futbolistas capaces de ver grietas en los muros más impenetrables.

El guión recordó mucho al de hace dos semanas en la Champions ante al Bayer Leverkusen. No fue tarea fácil. Ante un rival encerrado, el Barça monopolizó la posesión. Tocando y tocando, siendo paciente, esperando su oportunidad. Xavi avisó en el primer minuto, con un chut raso desde la frontal que salió rozando el poste. El Atlético lo fió todo a la contra, y en el 5', Falcao estuvo a punto de dar un buen susto después de que Valdés no atinara a blocar un centro de Adrián.

Leo vio la amarilla... ¡y lleva tantas como Pepe!

El clásico resopondió a las expectativas, y dejó detalles para dar y vender. Uno de los más llamativos se produjo en el 7', cuando el árbitro, Pérez Lasa, anuló un gol a Messi y le sacó la amarilla por llevarse el esférico con la mano. ¿Justa?. Sí. Lo que no es tan justo es que el argentino haya visto ya cinco en la Liga... tantas como el madridista Pepe. Curiosamente, ambos deberán cumplir sanción la próxima jornada. Un dato tan alucinante como significativo. Cuanto menos, invita a la reflexión.

Y una vez más se cumplió el irónico comentario de Pep Guardiola, en el sentido de que el Barça perdona tanto a veces en ataque que se convierte en el mejor 'aliado' para que los porteros rivales renueven sus contratos. En el 20', Courtois se lució despejando a córner un lanzamiento de falta de Xavi que se colaba por la escuadra. Muy poco después, en el 22', el árbitro pasó por alto un posible penalty de Godín sobre Alexis. La acción continuó, y el defensa colchonero vio la amarilla por derribarlo por segunda vez, esta vez ya fuera del área.

Alves adelanta al Barça

El Atlético fue cargándose de amonestaciones -le siguieron Juanfran (24') y Turan (29')-, hasta un total de siete, pero lo cierto es que pudieron ser muchas más. Su dureza no impidió que el Barça se adelantara en el marcador después de una magnífica combinación colectiva. Messi condujo un ataque por el centro, 'arrastró' a media defensa y, listo, abrió para Cesc. Su gran aliado y amigo de la infancia entró en el área por la izquierda, y su pase de la muerte lo remachó a la red Alves, solo en el segundo palo (0-1, 35').

El mazazo de Falcao

El gol obligó a los colchoneros a abrirse, y cuando éstos fueron valientes, pusieron en serios aprietos a Valdés. El portero barcelonista salvó a los suyos en el 38', jugándose el tipo al evitar un remate de Falcao en el 38'. Y también en el 68', luciéndose de nuevo ante el goleador colombiano. Pero no pudo hacer nada en el tanto del empate. Un gol que llegó al poco de iniciarse la segunda mitad, en una acción llena de infortunio. El Atlético sirvió un córner, la defensa no acertó a despejar... y Falcao, en boca de gol, no perdonó. Por algo Guardiola había opinado de él en la víspera que es "el mejor jugador de área del mundo".

Gol anulado a Alexis

El Atlético se creció, y el Barça lo pasó mal por momentos tras el descanso. La Liga se escapaba. Y empezaba a cundir la desesperación. En el 75', Pérez Lasa anulaba otro gol a Alexis por tocar previamente el balón con la mano, y le mostraba la amarilla, igual que Messi en la primera mitad. La cosa pintaba francamente mal. Pero Leo salió al rescate para poner las cosas en su sitio...

Obra de arte de Leo

El Barça se llevó el botín de los tres puntos -tan preciado para los culés como el tesoro del Odyssey- gracias a una genialidad del '10' del fútbol mundial. Pedro, que había entrado por Cesc, fue derribado justo en el vértice izquierdo del área. Y Messi sirvió la falta. Pero, en lugar de centrar -que hubiera sido lo más lógico, teniendo en cuenta su posición- la sirvió directa... a la escuadra. Fue un tanto de pillo, que cogió desprevenido a Courtois mientras ordenaba la barrera rojiblanca, sin que nadie la hubiera pedido (1-2, 80').

Enorme Valdés

Tan importante como el golazo de Messi fueron la dirección de Xavi, Busquets e Iniesta, el aplomo de Mascherano... o la inspiración de Valdés. El portero barcelonista evitó el 2-2 en el 88' desbaratando un chut a bocajarro Juanfran -el Atlético reclamó mano previa de Busquets en el área-; y también en el descuento: en el 92', sacó una mano providencial tras un trallazo desde la frontal de Gabi. Sufriendo, y pidiendo la hora, salvó el Barça un 'match ball' que pudo haberle costado la Liga. La forma de lograr el triunfo, teniendo en cuenta el rival y el escenario elegido, le otorgan toda la credibilidad para seguir soñando con el título.

Fuente:
www.sport.es

domingo, 19 de febrero de 2012

¡VUELVE LA APLANADORA AZULGRANA! (FC Barcelona 5-1 Valencia)




Si las dudas que están demorando la renovación de Pep Guardiola dependen del rendimiento de sus futbolistas, hay razones para ser optimistas. Porque, cuando se ponen las pilas, no hay nada ni nadie que pueda con ellos. El Barça que se vio ante el Valencia volvió a ser el Barça de siempre. Un equipo arrollador, exquisito, mágico. Una máquina de hacer fútbol, ocasiones y goles. O aún más. La sublimación misma de este deporte.

La mejoría apuntada el martes ante el Bayer Leverkusen después de la derrota sufrida en la pasada jornada de Liga ante Osasuna tuvo su culminación con el partidazo ante los ches. ¿Qué le pasa al Barça?. ¿Ha perdido la motivación después de lograr 13 títulos de 16 posibles en cuatro años?. ¿La tensión ya no es la misma?. ¿Está el equipo cansado?. Son algunas de las muchas preguntas que han surgido después de cada tropiezo esta temporada. Unos traspiés que han propiciado que el Real Madrid se escape a diez puntos como líder. Pero que nadie se lleve a engaño. Porque aquí nadie baja la guardia. Y aunque el campeonato esté casi imposible, no parece que nadie en este vestuario lo dé por perdido. No puede pensarse otra cosa tras ver el recital ante el -no olvidemos- tercer clasificado.

Partidazo de Leo, Iniesta, Cesc...

Xavi jugó apenas los últimos cinco minutos, y aún tuvo tiempo de marcar un gol. Guardiola reservó al '6' de inicio debido a sus molestias en el sóleo. Se le echó de menos en Pamplona, como ha pasado otras veces. Pero en esta, el Barça deleitó como si hubiera estado todo el rato en el césped. El balón fluyó a la velocidad de la luz, sin que el Valencia apenas pudiera verlo. En ello tuvo mucho que ver la aportación de otro genio con el que las lesiones también se están cebando este año: Andrés Iniesta. Su recital fue de traca. También el de Cesc, auténtico martillo para la defensa levantina. Y el de Busquets, ofreciendo siempre la ayuda perfecta. Por no hablar de Leo Messi. Lo suyo ya es caso aparte El argentino recuperó la sonrisa y, por tanto, su mejor versión. Marcó uno, dos, tres, hasta cuatro goles, llevó de cabeza a todos sus marcadores... en definitiva, volvió el Leo de siempre. Si es que, alguna vez, el mejor futbolista del planeta se había ido.

Piatti adelanta al Valencia

El duelo entre catalanes y valencianos, el tercero en apenas un mes tras los dos de la Copa , empezó con susto. Apenas habían pasado ocho minutos cuando Piatti adelantó a los ches. Feghouli se internó y centró desde la derecha. Y el punta, solo ante Valdés, aprovechó su mala salida para marcar en semifallo (0-1, 8'). Piqué y el canterano Montoya, recambio del sancionado Alves como lateral diestro, no estuvieron finos en el marcaje, aunque luego este último se resarció con una actuación de crack, multiplicándose en defensa y ataque como si fuera el brasileño.

Messi empata... y el Barça se desboca

No estuvo el Alves del Barça, pero sí el del Valencia: su portero, Diego Alves. Sólo gracias a sus incontables paradas, y a la falta de puntería del Barça, no se llegó a ver una goleada escandalosa. Porque la reacción del campeón fue eso, de campeón. El empate se hizo esperar hasta el 21'. Pedro se internó como extremo izquierdo hasta el lateral del área, y de ahí sirvió un centro que Rami no acertó a despejar. Leo, atento a su mal rechace, marcó de chut raso y ajustadísimo al segundo poste (1-1).

'Póker' del '10'

A partir de ahí, el partido fue un paseo para el Barça. Las ocasiones claras de gol superaron, de largo, la docena. Fue un espectáculo. Así no fue extraño que la remontada empezara a fraguar apenas seis minutos después, en el 27'. Y después de una de esas magníficas triangulaciones colectivas 'made in Barça'. Iniesta abrió para Abidal, el francés, convertido en extremo, centró desde la izquierda... y Messi no falló. Perdonó a la primera, ya que Alves llegó a detener su primer remate. Pero el esférico se le escapó al meta, y a la segunda, Leo lo 'fusiló' en boca de gol (2-1, 27').

Por increíble que parezca, con ese resultado se llegó al descanso. E increíble fue porque Alexis y Cesc, en el 28' y 29', respectivamente, fallaron sendos mano a mano con Diego Alves. El ex del Arsenal lo volvió a intentar en el 40', con un remate de chilena que se estrelló en el larguero. Si llega a entrar, hubiera sido el golazo del 2012.

Siempre Valdés

La segunda mitad fue más de lo mismo. Como suele ser costumbre en los últimos tiempos en el Camp Nou, al Barça le costó 'matar' un encuentro que debía tener más que sentenciado ya a la media hora. Alves mantuvo en pie a los suyos con otra magnifíca parada en un remate a bocajarro de Messi (60'). Los azulgranas fallaban y fallaban, el Valencia estaba contra las cuerdas. Pero, cuando parecía KO, aún estuvo a punto de empatar. Suerte que ahí estaba Valdés. Si no llega a ser por él, Feghouli hubiera logrado el 2-2 en un chut a bocajarro en el 66'.

El aviso puso ojo avizor a los de Guardiola que, entonces sí, afinaron su puntería. La afición culé empezó a respirar tranquila a un cuarto de hora del final, cuando Leo alcanzó el 'hat-trick'. El explosivo Tello, que había entrado poco antes por Pedro, obligó a lucirse a Alves, y el rechace de éste lo remachó el '10' a la red de potente zurdazo. El mismo Leo había iniciado la acción en la media (3-1, 75'), en un claro ejemplo de su hiperactividad.

"Guardiola, Guardiola"Justificar a ambos lados

Ahí se acabaron las esperanzas de los de Unai Emery. La resistencia levantina se desmoronó como un castillo de naipes en la reta final. Había aguantado como buenamente había podido. Pero Messi no había dicho aún su última palabra. En el 85', logró el 4-1 superando en una contra a Alves elevando el esférico con uno de sus característicos e infalibles remates 'picados'. Y Xavi, que había sustituido a Iniesta en el 86', puso la guinda en el descuento con otro tanto de vaselina. Fue el fin de una fiesta que el Camp Nou llevaba ya minutos celebrando, con cánticos de "Guardiola, Guardiola" incluídos. Habrá que ver si Pep se da por aludido y firma por fin su nuevo contrato.

Fuente:
www.sport.es

martes, 14 de febrero de 2012

¡Videos de Jin, M.Bison, Ogre y Akuma para Street Fighter x Tekken!


Hola a tod@s esperando que esten bien, bueno aqui les pongo nuevos videos de las nuevas incorporaciónes que son Jin, Ogre, M.Bison y Akuma, bueno que Dios los bendiga y Saludes.

Videos:
M.Bison & Akuma


Jin & Ogre


Trailer


Story


Fuente:

www.eventhubs.com

¡El Barça en Europa Manda! (Bayer Leverkusen 1-3 FC Barcelona)




Después de caer ante Osasuna de la manera en que se hizo, con imprecisiones, poca intensidad y errores defensivos en la primera parte del Reyno de Navarra, necesitaba el Barça encontrarse consigo mismo. Recuperar el balón, llevárselo a todas partes y volver a enarbolar su juego a través del esférico.

Guardiola dejó fuera de la convocatoria a Xavi, con molestias en el sóleo, y a Piqué, el gran sacrificado después de la derrota en Liga. En el once entraron Busquets, Iniesta y Cesc, un centro del campo más experimentado que el de Pamplona y que salió al campo dispuesto a dejar claro que a este Barça no se le ha olvidado jugar y dominar los partidos, con paciencia, pero también con precisión.

Así fue en los primeros minutos. El Barça tenía una posesión abrumadora -casi un 80% en toda la primera parte-, pero no encontraba profundidad. Era el mismo juego de siempre, pero más lento, con menos intensidad de la deseable, pero ese dominio posicional permitía a los de Guardiola recuperar sensaciones. Saber que moviendo el balón acabaría llegando el gol, con Iniesta de menos a más entre líneas y un Busquets magnífico, eje de este equipo.

El gol sin embargo, no llegó a través del toque, sino de una contra bien dirigida por Messi. Un balón peleado por Alexis acabó en los pies de Leo, que vio la carrera al espacio del chileno para ponerle un balón en el único hueco que había dejado el Leverkusen atrás. Alexis controló bien y definió mejor ante Leno. Un 0-1 que hacía justicia a lo visto en la primera parte. No tanto por ocasiones, que casi no hubo, sino por el claro dominio azulgrana frente a la racanería alemana.

Frágiles en defensa, más certeros en ataque

Empezó más animado el Bayer Leverkusen en la segunda parte, con Renato Augusto más arriba, acompañando al solitario Schürrle. Dejó atrás el cerrojo de la primera mitad y buscó llegar rápido a la portería de Valdés. El juego directo y la estrategia eran uno de los puntos fuertes de este equipo y eso quedó claro en los primeros minutos. Más aún ante las facilidades que daba -como en los últimos partidos- la defensa azulgrana, ante la que cada ocasión de los rivales se convierte prácticamente en gol.

Fue lo que pasó en el minuto 52, en el que un centro de Corluka lo remató Kadlec al superar en un salto a Alexis, improvisado marcador tras una jugada en la que el balón estuvo en todo momento en el aire.

El Barça decidió darle otro ritmo al partido y tardó poco en volver a ponerse de nuevo por delante en el marcador. Un nuevo agujero en la defensa del Leverkusen, esta vez por el centro, lo aprovechó Cesc para encontrar a Alexis. El chileno tuvo la pausa necesaria para controlar, encarar a Leno y superarle tras un certero quiebro.

En previsión de lo que iba a suceder a partir de ese momento, Guardiola decidió dar entrada a Thiago en el campo en lugar de Iniesta y eso dinamizó el juego azulgrana. Más velocidad en ataque, aunque los mismos riesgos en defensa. Un intercambio de golpes en el que pudo llegar el gol del empate del conjunto teutón. En un tiro de Castro que consiguió desviar lo justo Valdés al palo o en otro de Kiessling que detuvo el portero azulgrana bajo palos.

El Barça también tuvo las suyas. Messi cercó el tercero en una buena jugada en la que regateó a dos defensas y disparó al palo casi sin ángulo. Como Alexis, que se encontró con Leno en un remate de cabeza. O Pedro, que volvió a demostrar que aún no está en plena forma al no acabar con acierto una buena jugada colectiva.

Tuvo que ser el '10' del Barça, un activo Leo Messi que había tenido poca fortuna en los últimos partidos, el que sentenciara el partido tras combinar con acierto con Alves. Abertura al lateral, centro de éste al interior del área y remate forzado del argentino que se cuela entre las piernas de un defensa. 1-3 y la eliminatoria prácticamente finiquitada antes de jugar el partido de vuelta, de aquí a tres semanas en el Camp Nou.

El Barça consigue superar con éxito el siempre difícil partido de ida de los octavos de final y encara un nuevo ciclo de competición de la mejor manera posible. El juego y la filosofía no se han perdido. No hay dudas. Si el físico y los lesionados vuelven, este Barça tiene cuerda para rato.

Fuente:
www.sport.es

¡SUBCAMPEONATO DE ORO! (España 2-3 El Salvador)


Una delgada línea separa la gloria del purgatorio, y Tomás Hernández, que falló el penalti decisivo ante México en el debut, necesitó ayer solo de los 10 segundos finales del juego para guiar a El Salvador a un apretado triunfo de 2-3 sobre España. Victoria que al final se quedó corta, ya que México se impuso 2-1 a Estados Unidos en tiempo extra y se agenció el trofeo de campeón del BSWW Tour Cancún 2012.

Con todo y que el milagro no se obró, y que Rudis Gallo no podrá regresar a casa con el cetro de campeón, los guerreros de playa dejaron sus nombres en lo más alto del firmamento mexicano después de cosechar un empate 4-4 ante México –3-4 en penaltis–, una victoria 6-8 sobre EUA y el triunfo 2-3 sobre España.

El título legal, pero quizá injusto, fue para los anfitriones, a quienes les bastó con ganar un solo juego en tiempo regular, uno más en tiempo extra y otro en penaltis para dejar el trofeo en sus vitrinas.

Salvo ese disgusto, la Azul de playa dejará hoy las arenas de Cancún con la frente en alto. Agustín Ruiz, el capitán de los pescadores se traerá para La Pirraya el título de subcampeón, los trofeos de campeón de goleo –siete dianas– y de mejor jugador del torneo.

Al “Tin” le bastó la brillante actuación de los dos primeros juegos, porque ayer ante España si bien mostró sacrificio y ambición se fue en silencio. Empero, la selección de playa es una familia, una sociedad en la que si a uno le falta el otro lo aporta, y ayer el festejo corrió por cuenta de Hernández. El zurdo de La Pirraya aprovechó 10 segundos del final del encuentro para robar un balón y sacar un tiro raso que, en complicidad con la arena, dejó sin reacción al meta ibérico Jesús Donaire.

Ese tanto avivó el festejo de los salvadoreños, una hinchada que ya comenzaban a sufrir de taquicardia al ver cómo el tiempo extra y quizá penaltis se acercaban como rayo.

Fueron dos veces las que Tomás Hernández cargó a la selección de playa sobre sus hombros. La primera fue cuando colocó el 1-2 después de capitalizar una de las mejores jugadas en conjunto que dejó el partido. Eliodoro Portillo mandó su saque aéreo con precisión a Walter Torres y este, lanzándose en palomita, asistió a Tomás, que con cabezazo cruzado venció a Donaire.

Ese gol cronometrado en el primer minuto y medio del tercer episodio puso en ventaja a El Salvador 1-2, pero le restó ambición, se echó atrás y Donaire aprovechó el espació para decretar el 2-2 desde su propio arco a falta de ocho minutos.

Sufrimiento
El gol ibérico le inyectó emoción y sufrimiento a un partido que, a juzgar por lo observado en el primer período, pintaba accesible para El Salvador.

De hecho, en este episodio “el Tin” probó no menos de tres veces a portería y los españoles no sumaron una sola ocasión de gol. Eso sí, el dibujo táctico de los europeos no se desarmó, cerró bien los espacios y eso les alcanzó para irse al primer descanso con su portería en cero.

Fue hasta el segundo rollo que el público congregado en los graderíos del estadio Hotel Sunset Royal de Cancún disfrutó los primeros goles. Llorenç Gómez puso a celebrar a los españoles con un gol de tiro libre cuando restaban 2:48 minutos por jugarse pero fue una alegría efímera, ya que solo segundos después Walter Torres hizo el 1-1 con potente remate a quemarropa.

El Salvador pudo llegar mucho antes al gol, pero Agustín ni estuvo fino ni tuvo la fortuna de los partidos pasados. “El Tin” remató sobre el horizontal después de robar un balón y quedar solo ante Cristian Méndez, el portero español que jugó el segundo período. Y luego, al igual que en el tercer episodio, estrelló dos disparos en el travesaño.

Fue quizá el desgaste físico de tres partidos al hilo el que le pasó factura a Agustín, “el Maguito”, como le bautizaron los presentadores de la cadena Fox Sport.

Al final, aunque la corona se quedó en México, Rudis Gallo puede gritar con orgullo a los cuatro vientos los nombres de sus guerreros, y decirle a El Salvador una vez más: “misión cumplida”.

A pesar de ser novatos en partidos de fogueo, según palabras de Gallo, ninguna de las selecciones fue más que la Azul de playa y eso invita a soñar con un cuarto mundial al hilo, pero también a trabajar. Ni uno de los nueve que jugaron los partidos quedó a deber en garra, sacrificio y entrega, pero sí hubo detalles por mejorar, como los saques de Portillo, impreciso en la mayoría de las veces, o un pivote más que oxigene a Agustín y pueda ocupar a cabalidad la plaza del todavía lesionado Frank Velásquez.

Por ahora, hay que celebrar y celebrarle a una selección que no se cansa de regalar sonrisas y satisfacciones a un pueblo cansado de la violencia y de las promesas sin cumplir.

Fuente:
www.laprensagrafica.com